
¿Que pasarÃa si se invirtieran? …
Aproximadamente cada 300 mil años los polos magnéticos de la Tierra se invierten. Entonces, lo que era el norte pasa a ser el sur. ¿Cuándo ocurrirá de nuevo? Tal vez en algunos miles de años. Lee esto para que estés preparado(a).
La pelÃcula El Núcleo, fruto de la más simple tradición del desastre hollywoodense, tenÃa cierto interés especial: dirigir nuestra atención a la importancia del campo magnético terrestre, cuyo colapso amenazarÃa la vida en el planeta Tierra. Pero no es sólo ciencia ficción. El campo en cuestión crea la magnetósfera, especie de burbuja que rodea a la Tierra y que la protege de la radiación espacial y las tormentas solares. Omnipresente, pese a ser imperceptible para los humanos, orienta a todas las brújulas del planeta. Se sabe, además, que orienta a las aves migratorias y existen diversos tipos de bacterias que nadan paralelamente a las lÃneas del campo magnético terrestre.
Se supone, por ejemplo, que las mariposas monarcas, en sus 4000 kilómetros de viaje, utilizan también la orientación magnética. Algo parecido ocurre con tortugas marinas, en sus viajes nocturnos por las profundidades oceánicas. Pero de los mecanismos que permiten a diversas especies percibir el campo magnético terrestre y guiarse por él, actuando como verdaderas brújulas vivientes(archivo pdf), queda aún muchÃsimo por investigar.
Hoy el polo norte magnético se encuentra en Canadá, a unos 600 kms del poblado más cercano: Resolute Bay. Fue ubicado por primera vez en 1831, por James Ross, en una accidentada expedición que encalló cuatro años en el hielo. Cuando el explorador Amundsen, unos 70 años después (1904), volvió a ubicar el polo comprobó que este se habÃa desplazado unos 50 kilómetros.
Todos los años se mueve, cada vez más rápido, llegando a 40 km. anuales según las últimas mediciones. Además, el campo magnético total de la tierra ha disminuido su fuerza en un 10% en el último siglo.
Sin embargo, todos estos cambios podrÃan ser sólo la antesala de otro verdaderamente dramático; un fenómeno conocido hace tiempo por los cientÃficos pero difÃcil de imaginar por el resto del planeta: la inversión de los polos.
Aproximadamente cada 300.000 años los polos intercambian su posición: el polo sur se convierte en el polo norte y viceversa. Esto ocurrió por última vez hace 700.000 años, es decir, estamos atrasados. No hay modo de predecir esta inversión, sólo tenemos la certeza de que ha ocurrido, su huella está en el magnetismo de las rocas antiguas.
Los polos magnéticos de la Tierra se han invertido ya muchas veces. Mediante modelos computacionales se ha determinado que durante el proceso de inversión, el campo magnético terrestre tendrá un comportamiento caótico,con los polos apareciendo y desapareciendo por toda la Tierra. Si nos tocara vivir un perÃodo asÃ, las brújulas del mundo podrÃan asemejarse al público de un partido de tenis, que mira hacia un lado y hacia el otro(claro que cada punto durarÃa algunos cientos de años). Es de suponer que las aves migratorias volarÃan hacia cualquier lugar durante ese lapso de tiempo (aunque no hay cómo saberlo con exactitud), y que algunos satélites dejarÃan de funcionar correctamente. No te darÃas ni cuenta y de repente tendrÃas el polo norte o el sur debajo de tu colegio por doscientos años.
El campo magnético principal de la tierra (existen otros campos magnéticos menores) se origina en un enorme océano sumergido de hierro lÃquido, cuyos complejos movimientos lo generan mediante el llamado efecto dÃnamo. El campo magnético principal posee polos, ecuador y coordenadas, que no coinciden con los geográficos, originando la llamada declinación.Este campo está en perpetuo movimiento: se fortalece y debilita, sus polos se desplazan y en ocasiones, como señalamos, sencillamente se alternan: formidable inversión que se completa en unos pocos miles de años. Es decir, geológicamente hablando, en un instante.