
Lo mejor de todo es que todos son … «asû. No se cómo definirlos, pero desde luego que no tienen vergüenza delante de la cámara. Desconozco si saben que están inmortalizados en Internet y que ahora miles de personas les están viendo.
No sé si es más gracioso sus caretos o el hecho de la publicación en sÃ. Yo cuelgo una foto de mi madre asà en la red y me deshereda, jejeje.