1. Lo mejor que he hecho en mi vida, me refiero a nivel de actividades sencillas (no de elecciones ni actos ni eso…) es sin duda tirarme en paracaÃdas, cosa que recomiendo encarecidamente a todo el mundo. La sensación de tirarse de una avioneta a 12.000 pies (unos 4.000 metros, donde incluso el oxÃgeno empieza ligeramente a escasear) y ver como se aleja de tà y que no tienes «nada a donde agarrarte» es bestial. CaÃda libre durante aproximadamente 1 minuto a casi 200 km/h, luego se abre el paracaÃdas y se «escucha» paz eterna. Ni un sólo sonido, absolutamente nada, todo en paz y en calma y, en mi caso, un dÃa soleado con toda una panorámica impresionante de la zona de salto (lo hice por Huesca, en Monflorite). La caida lenta duró unos 8 minutos, que tampoco se me olvidarán jamás. Es sin duda, lo más apasionante que he hecho.
2. No estudié nada, y tampoco lo digo por estar orgulloso de ello, pero como el meme que me ha pasado ésto ha dicho la carrera que hacÃa me he «copiado». Empecé en la carrera de FÃsicas porque mi gran sueño era salir por la rama de astronomÃa, por cierto, pasión personal, pero resultó que justo el año en que empezó la carrera (en 1995) en las Universidades se puso «de moda» Internet, bueno, estaba empezando, me acuerdo que habÃa que solicitar las cuentas de correo electrónico con un papel al Centro de Cálculo. Total, que me lié, a mi me gustaba la informática de siempre y ver que tenÃa acceso a Internet (eso cuasi-nuevo) gratis pues me apartó de las aulas para centrarme más en otras aulas, las de informática… Luego más tarde intenté la carrera de Informática pero no me llenó nada (ni el primer año) y siempre he sido autodidacta. Esto no es un consejo para los más pequeños, hay que estudiar una carrera :) Tuve la suerte de encontrar un socio con el que montar una empresa de temas de internet y afortunadamente no me va mal.
3. No bebo en las comidas: y dicen que es bueno, pero no lo hago por eso. Resulta que un buen dÃa de hará ya más de 7 años dejé de beber en las comidas. Solo bebo después de ellas, raramente antes. Esto no hace más que repetirme muchas veces cuando voy a comer por ahà porque claro, lo normal es que te pregunten que quieres de beber antes de que te traigan los platos. Yo digo que nada y siempre se quedan con cara rara o extrañados. Incluso alguna vez cuando voy a buffets libres (que como se sabe donde te clavan es en las bebidas) pues se quedan con cierta cara «lo haces para ahorrar, ¿no?». Jejejeje. Da cosa, pero bueno, ya estoy acostumbrado a decir que no bebo nada durante las comidas. Eso sÃ, cuando he terminado, me tomo lo que sea, un vaso de agua o un refresco, y, a partir de ahÃ, no puedo comer nada más, es decir, que el lÃquido es lo último que tomo y a partir de ahà no me entra nada más en el estómago. ¿Soy raro? :)
4. Ni bebo ni fumo: ni nunca lo he hecho. Lo de fumar aún es entendible (aunque cada vez en la sociedad en la que vivimos aún tengo que convencer a gente de que ni siquiera me he metido un «porro» por probarlo nunca), pero lo de beber también es asÃ, y eso cuesta más convencer a la gente. No bebo en Navidad, no bebo cuando salgo por ahÃ, no bebo alcohol de ningún tipo. Me acuerdo de las últimas veces que fuà al médico que cuando me estaba haciendo preguntas y me soltó la de si bebÃa, le dije que no, y me dijo: «hombre, alguna cervecita de fin de semana, si, ¿no?», … «que nooo». No bebo, ni cervecitas, ni el vinito ni nada. Es más, tengo un miedo terrible a que me pare la policia en un control de alcoholemia y dé positivo. SÃ, lo sé, es cientÃficamente imposible, pero, precisamente porque no bebo seguro que el puñetero cacharrito falla y me pilla el alcohol por haber mezclado en mi anterior comida Fanta Limón con Sprite o cualquier otra cosa… seguro que tengo ¡esa mala suerte! jejeje.
5. Viajes cumplidos aunque queda uno: De los tres viajes que siempre he soñado hacer he tenido la suerte de hacer ya dos: Nueva York y Hollywood, es decir, en general, las «2 costas» de EEUU. Me encanta viajar, a cualquier sitio. Tengo muchos viajes que quiero hacer, pero principalmente esos dos han sido los más impresionantes que he hecho. Me queda uno para el tercero que es razonablemente imposible, pero bueno, es un sueño de viaje. Al espacio… Los viajes que han hecho «los ricos» al espacio son de unos 15 millones de euros, y lógicamente, no creo que tenga ese dinero en mi vida para gastarmelo, pero hace poco và una noticia algo más esperanzadora. Una empresa (además española) por unos «asequibles» 81.000 euros (que son mucho más alcanzables) te sube hasta una altura que disfrutas de la curvatura de la Tierra asà como de 5 minutos de ingravidez. Yo con eso me conformaba. Ya he comprado un cerdo de 40 metros para empezar a meter las monedicas de céntimos de euros que se nos devuelven cuando compramos en los comercios, jejeje.