Un reproductor de DVD, un microondas o un teléfono móvil, son algunos de los aparatos que ahora son de fácil acceso al pueblo cubano, y desde luego que ellos lo ven como algo que cambia sus vidas, cuando aquà casi es «obligatorio» para poder tener una casa o una vida en condiciones.
Ya he hablado aquà de la dependencia que tenemos todos a los móviles. Hace unos meses chateando con un cubano se quedaba perplejo de que aquÃ, en España, la media es de más de 1 móvil por persona. Ya se quedan asombrados con que todos tengamos uno como para «entender» por qué se necesitan 2 o 3.
Y es que la integración de la tecnologÃa en una sociedad depende del consumismo de la misma. Cuba nunca ha «necesitado» del consumismo masivo y por ello no se han preocupado de lo que aquÃ, o en otros paÃses de Europa nos preocupamos a la hora de independizarnos en un hogar.
Ciertamente, mirando con unos ojos cubanos, un salón medio en España con una televisión de más de 30 pulgadas, un DVD, la consola PlayStation, el ordenador, y todos los miembros de la familia con móvil, quede un poco de fantasÃa o de desfachatez. Todo tiene su punto de vista.