Un estudio publicado en Estados Unidos ha confirmado, casi 80 años después del nacimiento del legendario personaje animado de Elzie Crisler Segar, que las espinacas incrementan la sÃntesis de proteÃnas en el tejido muscular.
Yo pensé que el habito de Popeye de comer una lata de espinacas que le daba una fuerza sobrenatural, era parte de una campaña para que los niños nos aficionáramos a las verduras, pero la realidad ha superado a la ficción.
De siempre he oÃdo sobre la gran cantidad de hierro que contienen estos vegetales, era el efecto vigorizante del que se beneficia Popeye, pero se trata de un mito. El origen de esta equivocación está en un error del cientÃfico E. Von Wolf (1870), que multiplicó por 10 la cantidad hierro al errar en la colocación de una coma. Hoy dÃa se sabe que en general las otras plantas comestibles contienen niveles de hierro similares o incluso superiores a la espinaca (perejil, semillas de sésamo, acelgas, berza, col), y en general la mayorÃa de verduras de hoja verde oscura lo tienen.
Pero en realidad se debe a otro componente: un tipo de esteroide, llamado fitoecdisteroide. Según la investigación, realizada por cientÃficos de la Universidad de Rutgers (EEUU) sobre cultivos celulares y publicada por la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry , los fitoecdisteroides provocan un aumento del 20% de la sÃntesis de proteÃnas en las fibras musculares en crecimiento, tanto en ratones como en seres humanos, lo que acaba traduciéndose en un incremento de la masa muscular.
No obstante, aunque en ratones tratados con un extracto de espinaca la fortaleza fÃsica aumentó tras sólo un mes de tratamiento, los autores de la investigación, encabezados por Ilya Raskin, no ven en el consumo de esta verdura una vÃa fácil para ganar fuerza en seres humanos, ya que para conseguir el mismo efecto habrÃa que comerse un kilo al dÃa.
Escrito por: Toni (Cosas Sencillas).