Y eso me ha dado que pensar y recuperar del baúl de mis imagenes una que capté hace poco en Pamplona (pero que la podÃa haber captado en cualquier ciudad, no quiere decir que en Pamplona sean más «burros» :P )
Se trata de unas máquinas expendedoras que hay en plena calle, para bebidas, snacks, etc. Me quedé sorprendido por el enrejado que tenÃan. ParecÃa una cárcel de máxima seguridad para que las Coca-Colas no se escapasen, cuando, nada más lejos, se trataba de protegerlas contra los vándalos callejeros.
¿Por qué el ser humano es destructor?. Hay una conversación en una mÃtica pelÃcula que me viene a la cabeza.
Y, entrando dentro de la pelÃcula, es triste que un robot nos tenga que decir eso a los humanos. La codicia de muchos genera mucha destrucción y nos vendemos por nada. Eso me hace pensar en otra cita de pelÃcula:
Es triste que la especie humana seamos capaces de los sueños más hermosos y de las pesadillas más horrendas (citando de nuevo a otra pelÃcula, «Contact»). Parece que somos una forma de vida muy curiosa.
Si concentráramos todos nuestros esfuerzos en el desarrollo mútuo y en el crecimiento global (y ya sea dicho de paso, en el mantenimiento de nuestro mundo), otro gallo nos cantarÃa. Es triste pensar, como decÃa Raven al principio, que algunos tengan que poner remedio a la falta de seso de unos pocos.