Cuando veÃa el anuncio de «Vuelveeee, a casa vuelveeeee, por Navidaaaaad» de los turrones de «El Almendro» en el que un jóven vuelve con el petate a su hogar y da una sorpresa a su madre, siempre pensaba lo duro que debÃa ser estar lejos de casa y «usar» (o aprovechar mejor) esos fechas para poder regresar y estar con tus familiares y amigos.
Ahora lo he vivido en carnes, mi primera Navidad que tengo que «volver a casa», y eso que yo tengo suerte. En la empresa donde trabajo, mucha gente es de fuera de España y casi ninguno puede por ejemplo cruzar el charco para poder ver a los suyos.
Yo me siento afortunado de tener «a los mios» a tan sólo 300 kilómetros de distancia, y en fin… es una de las cosas que piensas cuando regresas con el coche.
¡Que duro debe ser cuando te vas al otro lado del mundo ! o ni siquiera eso, a unos 2000 o 3000 kilómetros.
Ahora, ya en Barcelona de nuevo, volveré a casa por Año Nuevo ;) pero esta vez ya tendré Internet para no dejar el blog tan «abandonadico» durante tantos dÃas… que lo reconozco, he echado de menos la dósis de Internet diaria de 13/15 horas que tengo al dÃa :D