¿Y ahora que? Tienes tantas cosas que arreglar después del estrepitoso fracaso de tu antecesor, que podrÃa decirse que lo tienes fácil a poco que hagas.
Sólo te pedimos que pienses las cosas antes de hacerla, que no se te escapen las palabras por la boca, y que te portes como lo has hecho hasta ahora: con endereza, inteligencia, templanza y sobre todo, emocionando no sólo a los estadounidenses, sino a todo el mundo.
Imagen del blog growabrain.typepad.com