Me acuerdo enviar correos electrónicos de apenas 50K de longitud y ver como se movÃa la barra de progreso lentamente, y yo alucinando de la rapidez por la que se distribuÃan los datos de un ordenador a otro por la inmensa red de cables y ordenadores llamada «Internet» y que tanto nos sorprendÃa a los pocos que tenÃamos el valor, la ilusión y el tiempo de invertir algunas horas en ella (bueno, yo tiempo invertà mucho :P)
Me acuerdo pocos años después (en 1996 o asà …) descargar archivos desde ftps. En mi Universidad (la de Zaragoza), aprovechábamos los sábados para ir a la sala de informática porque «la red universitaria» era muy poco usada ese dÃa, y llegábamos a velocidades de incluso 20 o 30 K/s, cuando de normal, entre semana, eran 3 o 4 K/s.
Miro atrás con añoranza y ahora me quejo que mi iPhone 3G descarga a 10/20 K/s un documento adjuntado a un email, o me quejo de que un MP3 de 4Mb tarde 30/40 segundos en descargar… Dios mio, ¡si se puede escuchar mientras que se está bajando!, en 1997 habÃa que estar 30/40 minutos, luego grabarlo por trozos en 3 o 4 diskettes de 3 1/2 pulgadas, llevarlo a casa, unirlo de nuevo y escucharlo en un reproductor de MS-DOS porque todavÃa no habÃa salido nada para Windows 95/98.
¿Y ahora? Cada vez son más los requerimientos. Dentro de muy poco podremos hacer lo mismo con pelÃculas de calidad respetable (ahora mismo con videos de baja calidad como los de Youtube podemos con una ADSL normal verlo a tiempo real). ¿Y en el futuro? Supongo que las lÃneas serán todas fibra óptica u otra tecnologÃa mayor, y podremos ver pelÃculas en calidad Blue-Ray por la red… ¿os imagináis un Youtube de altÃsima calidad?
Todo esto me hace reflexionar sobre la necesidad de guardar y guardar datos y datos. Me acuerdo con la fiebre del «eMule» hará 5 o 6 años que descargábamos de todo con el fin de tener una biblioteca digital inmensa. Yo personalmente ahora sabiendo que está ahà todo lo que necesito, lo descargo (escucho, veo …) cuando lo necesito.
Cada vez más rápido, y cada vez más requisitos … ¿donde está el lÃmite?