He visto perfiles de gente que viven Facebook. Con de más de 200 grupos, tienen a más de 400 fans en su perfil. Están todo el dÃa uniéndose a grupos, fans y rellenando enlaces. Son vividores de Facebook, pero casi no se dan cuenta de lo que realmente importa en una red social, y es poder comunicarse con otras personas que son amigos de otras personas que conoces.
Hace poco leà una frase (no me acuerdo donde) que decÃa: «Eres más falso que un amigo en Facebook», y ciertamente, tiene bastante razón. Yo tengo amigos en mi perfil que no conozco de nada, … ¿son amigos? realmente no, y probablemente no tenga que ver nada con ellos y no necesite nunca su contacto, pero ahà están, engordando mi cuenta, y la de tantos otros.
Con el tema de los grupos y fans es excesivo. Hay tantos grupos y tan repetidos. El otro dÃa busqué a ver si habÃa un grupo del concursante de Pasapalabra que estuvo tanto tiempo y a fl final ganó el bote. Hay 39 resultados diferentes.
Facebook se está ensuciando, como pasó hace tiempo con los portales genéricos y sus respectivos foros, y la propia red aprende de sà misma. Al igual que los portales genéricos murieron, auguro lo mismo para Facebook y las redes sociales genéricas. Cada vez hay más especialización y sobre todo plataformas que unen los distintos servicios que existen.
Me es complicado seguir el ritmo de Facebook sin tener que invertir 1 hora al dÃa en él, y obviamente no tengo tiempo de hacerlo. Lo que me sorprende son las personas que viven de ello. ¿Que aporta realmente Facebook? ¿Ser el hombre del millón de amigos (y asà más fuerte poder cantar)?
Continuaré investigando la esencia de este sitio, con tantas facetas y ninguna realmente marcada.