En primer lugar, hay que dejar claro que el más seco de los desiertos en la Tierra es más húmedo que lo que pueda encontrarse en nuestro satélite natural. El agua que se ha descubierto es por ahora reflectividad en las fotos tomadas por la Chandrayaan-1, el nuevo orbitador lunar de la India. De la misma forma que en la Tierra disponemos de rádares para ver la reflectancia de nuestra atmósfera y asà saber la «cantidad» de agua que tiene, la sonda ha detectado cierto grado de reflectancia en infrarrojo debida a la existencia de moléculas de agua, y aquà está el truco.
Si esta señal de agua varÃa durante un dÃa lunar, las moléculas de agua detectadas podrÃan tener su origen en la mezcla del hidrógeno que irradÃa nuestro popio Sol que interactúa con el oxÃgeno existente en el suelo lunar, con lo que se formarÃa una posible y finÃsima capa de agua probablemente de algunas «moléculas de grosor».
No hay lagos lunares ni se van a poder crear viajes en transatlánticos entre los «mares» lunares, viejos vestigios de extensas llanuras cubiertas de lava hace millones de años. El agua que se ha encontrado no es como todos creen, y podrÃa estar siempre en contÃnua evaporación por el inmenso calor lunar del dÃa, no llegando siquiera a las oscuras noches heladas de la Luna.
Hay más agua en Marte que en la Luna, al menos, descubierta hasta el momento.
¡Qué lástima que no haya lagos! Con lo interesante que serÃa nadar a baja gravedad ;)