Job tomó la palabra y dijo: ¡He oído muchas cosas como ésas! ¡Consoladores funestos sois todos vosotros!
«¿No acabarán esas palabras de aire?» O: «¿qué es lo que te pica para responder?». También yo podría hablar como vosotros, si estuvierais en mi lugar; contra vosotros ordenaría discursos, meneando por vosotros mi cabeza; os confortaría con mi boca, y no dejaría de mover los labios. Mas si hablo, no cede ...