Cabrón
La Asociación Juntos contra la violencia doméstica convocó un concurso nacional para que los jóvenes de varios institutos y colegios pudieran expresar como quisieran el trágico tema de la violencia de género.
Un jóven de bachillerato de Badajoz ha ganado este Premio del II Concurso Nacional Carta a un maltratador con este escrito, que de verdad, pone los pelos de punta:
Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
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diciembre 18th, 2008 at 10:57 am
Joder!
Vaya relato del chaval! la verdad es que me ha puesto los pelos como escarpias…
Lo que es repugnante es que se tengan que convocar concursos sobre ésta temática, por culpa de cabrones como éste.
diciembre 18th, 2008 at 11:03 am
La verdad es que es increíble, me he quedado de piedra.
diciembre 18th, 2008 at 11:28 am
sin palabras…
diciembre 18th, 2008 at 11:40 am
Qué espanto. Qué cursilería, qué demagogia, qué. Y ti no lleva tilde.
diciembre 18th, 2008 at 12:06 pm
[...] Cabrón (Carta a un maltratador)86400.es/2008/12/18/cabron/ por ndn hace pocos segundos [...]
diciembre 18th, 2008 at 12:21 pm
El chaval este va para político. Muy acertado tu comentario, Buckowski.
diciembre 18th, 2008 at 12:25 pm
Me he quedao… sin palabras.
diciembre 18th, 2008 at 1:33 pm
sobrecojedor.
Por que esta cerrado el hilo en meneame? queria menearlo pero no puedo.
diciembre 18th, 2008 at 3:33 pm
Para Buckowski, SodLogan y todos los demás que son unos tipos duros… Espero que jamás viváis una situación de malos tratos y nadie os diga que sois unos cursis o unos demagogos por contarla.
Yo viví lo que se cuenta en esa carta, y por suerte (o por desgracia, porque después tuve que aguantar una década más) sobreviví a una “caída” por las escaleras de mi madre embarazada.
Que no me acuerde no significa que estas cosas dejen de ser reales, duras y difíciles de llevar por la gente que las sufre, así que ahorráos comentarios superfluos si no tenéis la empatía suficiente para entender o siquiera solidarizarse con temas tan graves que ocurren a diario.
diciembre 18th, 2008 at 4:16 pm
Es increíble… se me han saltado las lágrimas, quizás porque me he parado a pensar que existen cantidad de niños que no nacen por estos cabrones… me ha venido a la cabeza la imagen de un niño pequeño llamando contento a su madre. Esperemos que todos estos cabrones reciban su merecido.
diciembre 18th, 2008 at 4:27 pm
Acojonante el relatito. La verdad es que sí. Pone los pelos de punta.
Y le doy un +1 a “ene”.
diciembre 18th, 2008 at 9:00 pm
tanto como para los “pelos de punta”… no. Soy difícil de impresionar.
Sin embargo algo debo decir: Excelente, se ganó el premio y hasta más debió ganar.
diciembre 19th, 2008 at 12:02 am
[...] 4 – Cabrón » 86400 [...]
diciembre 19th, 2008 at 8:09 am
Excelente relato, me ha llegado a sacar las lágrimas.
Es una verdadera lástima que haya habido que escribirlo, y espero que solo sea fruto de su imaginación, y no un relato de su experiencia.
diciembre 19th, 2008 at 8:57 am
[...] a un maltratador Acabo de leer una entrada en un blog llamado “86400″ que me ha dejado de piedra. El relato que pongo a continuación fue presentado en el II Concurso [...]
diciembre 19th, 2008 at 4:07 pm
Yo en particular no he vivido (a Dios gracias) una situación como esta. Pero como futuro padre, tengo la responsabilidad de criar:
- Hombres que sepan respetar y valorar a sus mujeres. Y darse a respetar sin la violencia.
- Mujeres que sepan darse su lugar, valorarse y respetarse. Y que respeten pero sin temor.
Pueden tener estos problemas origen en la crianza? Alguien que lo haya vivido utilizarlo como enseñanza para que no se repita? Alguien que no lo haya vivido descuidar tan delicado tema porque la verdad es que “en mi casa esas cosas no pasan”? Y así, en el seno de la mas ejemplar de las familias, estar creando un monstruo sin darse cuenta?
diciembre 19th, 2008 at 8:18 pm
Como muchos de los que han opinado el relato me impacto… sin embargo comparto también lo que muchos han dicho, es triste que se premie al relato mas crudo, cuando debería premiarse a aquel que aporte la idea mas original y constructiva de combatir este flagelo.
diciembre 20th, 2008 at 1:26 am
Chapó.
diciembre 20th, 2008 at 8:45 pm
[...] de hoy he leído un articulo sobre el asesinato de otra mujer en manos de su marido, y en la web 86400 me encuentro con esta carta escrita a un cabron. Creo que deberían de leerla estos tipos, que [...]
diciembre 28th, 2008 at 8:04 pm
waw estha perfecto00o !!!
enero 17th, 2009 at 8:06 pm
triste es que una mujer sea maltratada y que no tenga el corage de defender su vida y la del ser que lleva dentro quizas fue mejor que ese ser no naciera porque hubiese terminado yendo a los hospitales una y otra vez victima de palizas quemaduras por cigarrillos apagados en su cuerpo ó violados por su propio padre.
Esa criatura si es digna de compasión porque las personas que tienen que quererla y defenderla no lo hacen.
Haber cuando despiertan de una vez y dejan de hacerse las victimas y se enteran que toda persona vale lo mismo, ni más ni menos; sea hombre o mujer. A echarle coraje a la vida y a defenderse con uñas y dientes
enero 20th, 2009 at 10:19 pm
pues cabro0n significa:
arbustho0 celastreceo0 de ramas to0rcidas, enmarañadas y espino0sas, ho0jas pequeñas, flo0res so0litharias blanquecinas y bayas redo0ndas
agosto 25th, 2009 at 3:36 am
esta aburrido