Salimos de Lourdes temprano porque nos esperarÃa un largo y atrejeado dÃa en Toulouse. Para variar, viajamos con muchÃsimas cosas planificadas y lo querÃamos ver todo :)
Desde Lourdes tenÃamos aproximadamente 2 horas y media de viaje en coche y nos recomendaron hacer una parada de camino. Prácticamente sin desviarnos, paramos en el precioso pueblo medieval Saint Bertrand de Comminges que nos habÃan recomendado visitar insistentemente… ¡Y menos mal!
Parada de camino a Toulouse:Â Saint Bertrand de Comminges
Saint Bertand de Comminges fue nuestra primera aproximación a las maravillas medievales que tendrÃan su súmmun en la famosa Carcassone.
Además de la belleza medieval de este pequeño pueblo, tenemos que sumar el increÃble paisaje del Midi-Pyrenées. Nuestra visita exprés duró apenas hora y media y nos sirvió perfectamente para desconectar de nuestro viaje en coche.

Aquel dÃa de finales de agosto disfrutamos de una tiempo, un lugar y unas vistas maravillosas. Si pasáis cerca de este peculiar pueblecito os recomiendo el desvÃo.
Tras esta interesante parada, continuamos nuestra ruta hasta nuestra próxima y último destiono del dÃa: ¡Toulouse allá vamos!
JardÃn japonés
Nada más dejar nuestras maletas en el hotel donde nos alojamos este dÃa, el Hôtel Brienne, un amable recepcionista nos indicó algunas cosas para ver en Toulouse y que no debÃamos perdernos. Nos vino genial porque algunas no las tenÃamos contempladas, como por ejemplo el chulÃsimo JardÃn Japonés que además tenÃamos cerca del hotel. Empezamos por aquà y nos gustó mucho nuestra primera aproximación a Toulouse :)
Comida en Le Bibent
Cuando fuimos a la parte céntrica de la ciudad ya se nos habÃa hecho la hora de comer y tenÃamos mesa reservada en el restaurante Le Bibent, en plena Place Du Capitole (más céntrico imposible). Aunque el sitio era chulÃsimo por dentro (dejo fotos para demostrarlo), con el increÃble dÃa que estábamos disfrutando (no demasiado caluroso para ser finales de agosto), decidimos disfrutar de la terraza y del ambiente de la famosa plaza.
Las exquisiteces que disfrutamos a continuación. Y como buena loca de lo dulce, no puedo dejar pasar la ocasión de recomendaros la Milhoja más rica, ligera y crujiente que he probado en mi vida (última foto).

Callejeando por la Cité Rose – que ver en Toulouse
Y después de una exquisita comida francesa llegó el momento de hacer lo que más nos gusta, perdernos y callejear por una ciudad desconocida :)
He de decir que Toulouse ha sido uno de los pocos lugares que he visitado en los que he dicho que no me importarÃa vivir. ¿Por qué? Es una ciudad pequeña y cómoda, rezuma ambiente joven y universitario, tiene muchÃsimas terrazas y muy buena comida (de verdad me sentà como en España en el sentido «terraceo», se nota mucho la cercanÃa) y para terminar el mágico color rosado que predomina en casi todos sus edificios debido a la construcción con ladrillo, por lo que es conocida por la Cité Rose.
Convento de los Jacobinos – que ver en Toulouse
Aunque en este dÃa tan ajetreado no tuvimos la oportunidad de visitar el convento de los Jacobinos, sànos embelesamos con su maravillosa arquitectura exterior e imaginándonos historias de cristianos intentando convertir a los cátaros al catolicismo. Seguramente la visita merezca la pena. Si lo habéis visitado contádnoslo en los comentarios, nosotros nos lo apuntamos para nuestra próxima visita a Toulouse :) Precio entrada: 4€

BasÃlica de San SernÃn – que ver en Toulouse
La rosada BasÃlica de San SernÃn es una de las iglesias románicas más grandes del sur de Francia y data de principios del siglo XII. Desde la torre de la BasÃlica disfrutarás de una de las mejores vistas de la ciudad. Entrada gratuita, pero acceso a la girola y a la cripta (con las reliquias de San Saturnino) cuesta 2€.

Disfrutando de la violeta
Y de nuevo, como buena amante de las cosas dulces, Toulouse me encandiló por tener de todo tipo de cosas con sabor y olor a Violetas. La violeta se cultiva en Toulouse desde el renacimiento y era usada para obtener el tinte pastel. Hoy en dÃa se utiliza para cosméticos y alimentación.
Caminando por Toulouse me inundaba el aroma de violeta (imaginaros que maravilla) y asà me enteré de la Ãntima historia de Toulouse con las violetas. Por supuesto compré (y comÃ) un montón de cosas de violeta (lo más difÃcil fue encontrar un helado de violeta, pero mi chico y San Google lo consiguieron).

En la tienda-barco «La Maison de la Violette» compramos ricos suvenirs para la familia: confituras de violetas, merengues y galletas de violetas, té… Todo lo que te puedas imaginar de violetas seguro.
Dónde dormir en Toulouse – Hôtel Brienne
Para completar un dÃa redondo en Toulouse, pasamos una estupenda noche en el Hôtel Brienne. El lugar precioso y moderno y tenÃa una terraza-solarium que me dio mucha pena no tener tiempo para utilizar…
Además de tener muy buena localización, un servicio exquisito y este estilazo ¿sabéis qué?… ¡¡¡¡TenÃamos un montón de cosas de Violeta para desayunar!!!! â¤Â Nos encantó :)
En nuestro próximo post nos vamos a Carcassonne. ¿Nos acompañáis? :):):)
¡Gracias por leer!































01 Comment